Viteri-lapena | “La pintura decorativa aporta un valor único al proyecto”
Esmeralda Madrazo

“La pintura decorativa aporta un valor único al proyecto”

Esmeralda Madrazo es diplomada en Conservación y Restauración de Bienes Culturales, la especialidad de pintura. A lo largo de su carrera profesional ha participado en numerosos proyectos públicos, así como en diversos trabajos para clientes, entre estos destaca su colaboración con Viteri/Lapeña, en diferentes proyectos como la Gelatería Di Angelo o la Clínica Fernando Soria.

 

Afortunadamente, trabajar en la recuperación de obras de arte y permitir que el espectador actual contemple su fuerza original es una de las mayores satisfacciones de este trabajo. El gran formato es el soporte más exigente en este sentido al tener que trabajar simultáneamente con dos campos de visión, uno global y otro más detallado. Independientemente de las personas para quien trabajemos, el verdadero cliente es el espectador que, una vez eliminados los obstáculos que el tiempo ha añadido a la obra, perciba inconsciente su espíritu original.

 

La restauración es un proceso técnico de recuperación de obras de arte, mientras que los trabajos realizados para Viteri/Lapeña se engloban dentro un proceso de creación conjunto en el que adapto mi experiencia como parte de una solución más compleja.

 

En un sector cada vez más industrializado en el que se buscan soluciones universales, la pintura decorativa permite ejecutar una propuesta exclusiva que aporta un valor único al proyecto.

 

Aunque el planteamiento siempre es el mismo, comprender el significado de la obra, la principal diferencia la encontraremos en el contexto. En la restauración, partimos de una obra realizada en determinadas circunstancias profusamente documentada, mientras que en la pintura decorativa encontramos un trabajo más perceptivo para poder plasmar el lugar y el momento actual.

 

 La pintura decorativa es consecuencia directa del trabajo de restauradora. Gracias a haber tenido la oportunidad de trabajar sobre los grandes maestros, es inevitable que surja la necesidad de exponer tus emociones.

 

Para el gran consumidor, no cabe duda de que la soluciones rápidas y versátiles han tenido una gran aceptación. No obstante, el trabajo artesano nunca ha dejado de ser demandado. Uno de los conceptos por los que Viteri/Lapeña destaca es que en todos sus proyectos se percibe el trabajo personal y el entendimiento de la idea, única e irrepetible, del cliente. La pintura decorativa muestra este esfuerzo, cada vez más.

 

Nos encontramos en un punto de la decoración en que la tecnología ha conseguido que casi cualquier obra, ya sea una fotografía o un patrón generado por ordenador, pueda reproducirse de manera más eficaz y barata. Pero, en un sector en el que el cliente cada vez precisa diferenciarse más del resto ¿es esta la mejor solución? La pintura decorativa adquiere cada vez más presencia ante la demanda de un argumento inequívoco e irrepetible de espacios concretos.

 

El estudio Viteri/Lapeña trabaja con el cliente para ajustar sus soluciones a sus ideas personales. Tras muchos años de colaboración, se ha generado una dinámica de trabajo fluida que nos permite interpolar la ejecución técnica de la pintura decorativa en un proyecto creativo global.

 

 Para quienes trabajamos en el mundo visual, cada trabajo es un reto. El desafío es plasmar el concepto extraordinario del cliente en aquellas personas que se convertirán en espectadores involuntarios visto a través de tu enfoque personal. Cuando un cliente vuelve a requerir de tus servicios con una idea completamente diferente, sabes que lo has conseguido.

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